DECIR QUE NO | Sos Magia!

DECIR QUE NO

Decir que no

Aquí podés escuchar este artículo en formato de audio 

Algunas entramos en una espiral de compromisos que no nos da la vida para cumplir, a veces tantos que nos descuidamos a nosotras mismas. 

Algunas de nosotras, dejamos pasar cosas que realmente nos interesan o deseamos por decir que sí a ciertos pedidos.

Algunas de nosotras, con el tiempo, empezamos a resentirnos con personas o situaciones a las que en realidad queríamos decir que no.

Hoy, quiero invitarte a reflexionar sobre algo que en especial a algunas mujeres a veces nos cuesta: decir que no.

Decir que no puede resultarte incómodo. Sin embargo, te aseguro que aprender a decir que no es fundamental para permitirte vivir la vida que querés vivir.

Posiblemente hayas escuchado la metáfora de la máscara de oxígeno en el avión. La instrucción es clara: primero te ponés la máscara vos y recién después de eso, podés pensar en ayudar a alguien más a ponérsela.

Cuando decís que no, estás diciendo que sí a lo que te importa más. Es un límite.

PARA PENSAR

Si te cuesta decir que no, quiero invitarte a pensar algunas cosas.

  • en qué aspectos te cuesta decir que no?

Es posible que te cueste decir que no en general, y también es posible que te cueste decir que no en un aspecto en particular (en el trabajo, a tus amigas, a lo que parecen “oportunidades”, a las redes sociales, a las ofertas, a tu marido).

Si te cuesta decir que no en algún aspecto en particular o a alguna persona puntual, es interesante descubrirlo para poder entender cómo funciona y conocerte un poquito más 

  • cómo te sentís cuando pensás en decir que no?

Lo más probable es que sientas algún tipo de miedo o preocupación de cómo pueda impactar ese no

Tal vez pienses que al decir que no, se pueda resentir una relación. 

Tal vez imagines que perderte esa oportunidad, puede traerte consecuencias negativas. 

Cuál es tu fantasía sobre lo que puede ocurrir concretamente? Qué es lo que puede pasar?

  • qué significa para vos decir que no?

Qué pensás sobre vos si decís que no?

Qué creés que otros van a pensar si decís que no?

Estas ideas también te pueden generar miedo, así que es interesante que las explores 

LAS CLAVES

Te quiero contar de forma super simple, cuáles me parecen las claves, eso que sería ideal que tengamos presente a la hora de decir que no.

1. PARA DECIR SÍ A LO QUE REALMENTE QUERÉS, VAS A TENER QUE DECIR QUE NO A UN MONTÓN DE OTRAS COSAS

Steve Jobs, el fundador de Apple y un gran innovador, decía que poner foco, no significa solamente concentrarte en lo que sí querés, sino decir que no a todo lo demás.

A qué cosas querés decir que sí?

2. DECIR QUE SÍ A COSAS QUE NO QUERÉS TE ROBA ENERGÍA

Es como ponerle la máscara primero a otro. 

Te ponés en riesgo si no te la ponés vos primero.

Ponés en riesgo tus sueños, tu bienestar, tus deseos si primero no te decís que sí a vos misma y a lo que te parece importante.

3. PODÉS ELEGIR DE FORMA ANTICIPADA

Dicen los expertos que tomamos unas 35.000 decisiones (pequeñísimas y grandes) al día y que al final, nuestro cerebro sufre lo que se llama fatiga de decisión.

Cuando nuestro cerebro está “cansado” de tomar decisiones, y le pedimos que siga decidiendo estas decisiones van a ser más pobres

En estos momentos especialmente, es probable que digamos que sí a cosas a las que en realidad, queremos decir que no.

Hay algo que aprendí hace algún tiempo que me resulta muy útil y hoy quiero compartir con vos: podés tomar macro decisiones de forma anticipada y de esta manera asegurarte de que aunque estés en fatiga de decisión, vas a estar actuando de acuerdo a lo que realmente creés que es lo mejor 

En relación al tema de hoy, podrías decidir por ejemplo que vas a estar incondicionalmente para tus amigas en determinados temas y no en otros.

Podrías decidir que no vas a ayudar a tu marido en un proyecto particular y sugerirle con quién lo puede encarar.

Podrías decidir que no vas a tomar más de un curso a la vez.

Podrías decidir que vas a revisar tus redes solo una vez al día.

Este tipo de decisiones funcionan como guía.

Lo único que necesitás tener claro es qué es un SI y qué es un NO, y establecer reglas de forma anticipada para que cuando se presente la duda, tengas super claro qué elegir aún cuando tu cerebro esté cansado de tomar decisiones 

4. EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, PODÉS TOMARTE TU TIEMPO PARA PENSAR

Parece una obviedad pero muchas de nosotras no lo tenemos tan claro o tan presente.

Salvo que se trate de una emergencia, podés realmente tomarte un momento para pensar a qué estás diciendo que sí y a qué estás diciendo que no cuando te hacen un nuevo pedido.

Es realmente útil tomar aunque sea un instante para pensar y tomar perspectiva, especialmente para aquellas a las que decir que sí, nos resulta casi un acto reflejo.

5. NO TIENE POR QUÉ SER UN ACTO EGOÍSTA

Algunas de nosotras, creemos que somos egoístas cuando decimos que no.

Sin embargo, en mi propia experiencia, me encontré descubriendo una y otra vez, que puedo ser mucho más generosa con otros, cuando primero me dije sí a mi misma.

En cualquier abordaje de acompañamiento o ayuda, el coach, el descodificador, el terapeuta, el psicólogo, sabe que tiene que trabajar de forma constante sobre sí mismo. 

Primero sobre sí mismo.

A veces me sirve pensar que decir que no a otros para decirme que sí a mí y a lo que me parece importante, no es una decisión egoísta sino inteligente, que luego, siempre me permite dar más y sobre todo, mejor 

Cuánto más podrías dar, crear, compartir si te dijeras que sí a vos misma, si te pusieras la máscara en primer lugar?

6. TAMPOCO TIENE POR QUÉ SER UN ACTO ANTIPÁTICO

La verdad es que no tenemos forma de controlar cómo otra persona reciba nuestro no, pero sí lo podemos hacer de forma tal de ser amables y consideradas con la otra persona, y de quedar en paz con nosotras mismas 

SUGERENCIAS PARA DECIR QUE NO A OTRA PERSONA

Te quiero compartir algunas sugerencias para decir que no y sentirte en paz, que aprendí de Marie Forleo y de mi último jefe 

NO DES VUELTAS > si ya decidiste decir que no, no lo demores. Decilo de una vez. A vos te va a dar paz y la otra persona puede encontrar otras alternativas.

CUIDÁ LAS FORMAS > las formas son todo. Tomate un momento para agradecer de corazón que la otra persona considere que la podés ayudar porque está valorando tus capacidades al hacerte el pedido que te está haciendo 

NO MIENTAS > algunos psicólogos recomiendan que en algunas situaciones digamos “mentiritas blancas” para no gastar energía en situaciones o personas que no lo ameritan.

Personalmente creo que a veces, no nos sentimos en paz aún con las mentiritas blancas. Si es tu caso, te sugiero que no digas algo que no es o algo que no sentís para suavizar el no. 

No damos explicaciones cuando decimos que sí. 

Si no podés compartir tus razones por el motivo que sea, y si no querés sentirte mal, lo mejor que te puedo sugerir es que simplemente digas que no. 

En este punto, quiero invitarte a pensar en una mentirita que a veces nos decimos y que nos hace perder poder: cuando decimos “no puedo hacerlo” en vez de decir “decidí no hacerlo”. 

Fijate cómo te sentís en ambas opciones.  Se suelen percibir infinitamente diferentes 

Más allá de que se lo digas o no a la otra persona, lo que me parece importante es que también te digas la verdad a vos misma y que puedas ver la posibilidad de tomar tu poder en esta simple frase 

NO TE DISCULPES > no me refiero a que no digas “disculpame pero no” sino a que no actúes desde la disculpa. Tenés derecho a decir que no. Está bien que digas que no.

COMPARTÍ TUS RAZONES > cuando puedas, compartí tus argumentos no desde la intención de justificar tu NO, sino desde la intención de compartir el contexto de tu decisión. 

No podés controlar qué va a pensar el otro y muchas veces compartir lo que a vos te pasa o lo que estás priorizando en tu decisión, simplemente ayuda a que la otra persona no haga conjeturas erróneas sobre cuáles son tus motivos.

NO TE PERMITAS ENTRAR EN LA ESPIRAL DE LA NEGOCIACIÓN > si para vos es no, no permitas que otro te intente convencer una y otra vez. Podés ser amable y firme al mismo tiempo 

PROPONÉ UNA ALTERNATIVA > mi jefe solía decirme en chiste “no me traigas solo problemas, vení también con soluciones”. 

Al principio me hacía enojar esto que me decía pero la verdad es que me ayudó muchísimo a cambiar la forma en la que pensaba.

Proponer alternativas, puede ayudar a quien recibe el no a rápidamente encontrar o empezar a pensar en otros caminos, y es una forma muy simple de ayudarlo.

PRACTICÁ > decir que no es una habilidad. Cuanto más la practiques, mejor te va a salir. 

Cuanto más practiques decidir a qué le querés decir que no y a qué le querés decir que sí, más fácil va a ser esa decisión para vos. 

Cuanto más practiques identificar aquello que te da miedo en el decir que no, más rápido vas a poder ver tus propios patrones y hacer algo al respecto. 

Cuanto más practiques decir que no a otra persona (con tus razones, sin disculparte, con tus alternativas, cuidando las formas) mejor te va a salir y más coherente te vas a percibir a vos misma.

En la escuela de coaching, hay un ejercicio que me parece genial en el que se agrupan de a 2 personas y una tiene que tratar de convencer a la otra de algo pero la otra persona, no importa lo que escuche tiene que sostenerse en el NO y registrar lo que le pasa.

Este ejercicio es super interesante para descubrir lo que nos pasa cuando decimos que NO y lo que nos pasa cuando recibimos un NO. 

A la vez, como es un juego, también algunas personas sienten que están “desdramatizando” esto de decir que NO o recibir un NO 

Si tenés una amiga que te pueda acompañar en un pequeño experimento, te invito a probarlo porque es genial. Simplemente que una de ustedes pida algo y trate con toda su creatividad de conseguir el SI, y que la otra simplemente diga que NO durante 2 minutos mientras registran lo que les pasa.

UNA ÚLTIMA IDEA

Quiero invitarte a pensar algo más. 

Qué te pasaría a vos si las personas a las que querés no se animaran a decirte que no. Si lo que hicieran por vos, lo hicieran desde la obligación, desde creer que no tienen opción.

Les estás dando permiso a otros para que te digan que no?

Si no estás dando este permiso, estás dando órdenes.

Te invito a que consideres la posibilidad de habilitar a los otros a que te digan que no 

De verdad. 

Un NO rotundo y sincero.

A veces esta apertura, hace más fácil el permiso que te querés dar a vos misma para decir que no 

Hoy hablamos sobre la dificultad que muchas de nosotras tenemos a la hora de decir que no.

Te compartí 3 preguntas para explorar en lo que te pasa a vos, las 6 claves y 8 sugerencias para decir que no y sentirte en paz y una última idea que en mi experiencia puede ayudarte a darte ese permiso.

De lo que conversamos hoy, 

  • qué te llevás?

Deseo que puedas ver en tu vida el poder que tiene decirte que sí a vos misma y a las cosas que te importan en primer lugar, y que puedas experimentar la libertad de decir un no convencido y auténtico 

Si conocés a alguien a quien le pueda ser útil este artículo, te invito a compartírselo!

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Hasta la próxima!

Si te interesa explorar o trabajar sobre esto de decir que no, te invito a escribirme a sesiones@sosmagia.com.ar o enviarme un mensaje aquí para coordinar una conversación de 30 minutos por teléfono o skype totalmente gratuita para que me cuentes un poco sobre vos y el punto en el que estás, y evaluemos la posibilidad de trabajar juntas.

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